Hay locos a los que no deberían permitirles conducir porque no saben otra cosa que ir a toda leche, poniendo en peligro con su conducta irresponsable no sólo su integridad, sino la de todos los que se tienen la mala pata de cruzarse en su camino.

Me encanta ir a la discoteca porque hoy en día es el único lugar en donde parece estar permitido escuchar música a toda leche sin que te den la tabarra de que estás molestando.

 

Amigos míos, tenemos aquí dos ejemplos del uso de una locución adverbial ampliamente utilizada entre todos los hablantes nativos del español y que viene a significar en su sentido más general algo así como «muy rápido», «muy fuerte» o «de forma muy intensa».

 

Significados

 

Según la Real Academia Española de la Lengua, RAE, esta expresión láctea posee dos significados relacionados pero diferentes:

a) A toda velocidad

Con semejante acepción, leche es sinónimo de velocidad. ¿Curioso, verdad?. La frasecilla puede usarse sin problemas para todos los casos en los que hay que ir rápido, pudiéndose ser utilizada no sólo para el ámbito de los desplazamientos. Vamos a ver unos ejemplos:

¿Has visto Carlos qué rápido escribe en el ordenador? Es capaz siempre de teclear a toda leche sin descanso durante horas y horas.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, hombre. Me da pena verte siempre yendo a toda leche en la oficina porque dejas todas las cosas para la última hora.

En fórmula 1 todos los pilotos van a toda leche jugándose el pellejo en cada curva.

Carmen va siempre por la acera a toda leche con el patinete. Tarde o temprano terminará dándose un hostión  que fipas, ya lo verás.

 

b) A todo volumen

Aquí leche y volumen (volumen sonoro) son la misma cosa. Esta forma viene de perlas para las quejas por exceso de sonido como las que suelen generar indeseables vecinos cuando les da por montar fiestas a horas intempestivas, por ejemplo. Ilustremos con unas cuantas frases cómo se desenvuelve esta locución verbal.

No soy de ese tipo de hombres a los que les gusta recorrer en coche la ciudad, despacio, con las ventanas bajadas y la música a toda leche.

Nosotras no sentimos la música si no es escuchándola a toda leche, por eso nos gusta tanto el ambiente discotequero.

Mi abuela cada fin de semana llamaban a la policía para quejarse de que los estudiantes que vivían en el piso de arriba ponían la música a toda leche, pero en realidad nadie vivía allí. Era la única vecina del bloque.

 

Expresiones similares





Sí, varias son las expresiones que tienen la misma función que la que estamos aquí analizando. Las que se me vienen ahora a la cabeza son las siguientes (válidas tanto para la música a todo volumen como para a toda velocidad)

  • A toda hostia.
  • A todo trapo.
  • A toda pastilla.
  • A todo gas.
  • A fondo.
  • A lo loco.

 

Antónimos

 

Para situaciones en las que la velocidad es casi nula tenemos locuciones adverbiales como las que siguen:

  • Al paso de la tortuga.
  • Como una tortuga.
  • Al paso del caracol.
  • Como un caracol.
  • Con parsimonia.