Tal vez tienes un teléfono que es una auténtica maravilla: ligero, rápido, te ha costado poco y funciona siempre a las mil maravillas.

Puede que estés rodeada o rodeado de gente simpática, cercana y que incluso de que tuvieras problemas serían capaces de defenderte y de poner la mano en el fuego por ti.

Quizás vivas en un lugar costero tranquilo, poco frecuentado por turistas, con un clima delicioso durante todo el año y en donde los precios están tirados.

Sobre estas tres situaciones positivas podemos expresar cosas como estas:

¡Qué teléfono tan bueno!

¡Qué gente tan estupenda!

¡Qué lugar tan maravilloso!

Pero también, y sin necesidad de otros añadidos, es posible responder a este trío de situaciones con una expresión concisa y clara como la siguiente, sinónimo de «maravilloso», «insuperable», «fantástico»:

¡Qué de puta madre!

 

 

Significado

 

«Puta» es una palabra en español usada hasta la saciedad en montones de contextos diferentes. En nuestra presente expresión hacemos referencia a la madre de la puta, en concreto a las cosas de una madre puta.

El significado, como hemos adelantado antes, es completamente positivo. De forma literal se entiende que las cosas de una madre puta son fantásticas y al final lo bueno se identifica con las pertenencias de esa supuesta señora, inconsciente de todos los hablantes nativos de español.

Cuando un nativo pronuncia la frase jamás piensa en putas, sólo expresa de esa manera algo que le agrada sobre manera.

 

Expresiones similares

 

Son muchas los los adjetivos y algunas expresiones que vienen a emplearse en el mismo contexto de nuestra celebérrima «de puta madre». Veamos un puñado de ellas.

  • Buenísimo.

Estos melones son buenísimos

  • Maravilloso.

La verdad es que desde tu ventana hay una vista maravillosa

  • Fantástico.

El perro de Carlos no da nada de guerra. Es fantástico

  • Es de lo que no hay.

Después de estar meses respirando aire contaminado en la ciudad, pasar una temporada en el campo es de lo que no hay.

  • No hay otro/otra igual.

Si quieres cortar cualquier tipo de alimento en la cocina te aconsejo hacerte con un cuchillo de cerámica. No hay otro igual, te lo aseguro.

  • A las mil maravillas.

El coche de mi abuelo tiene ya más de treinta años pero nunca le ha dado ningún tipo de problemas. Funciona siempre a las mil maravillas.

  • Como la seda.

La cadena de tu bicicleta está completamente seca y oxidada. Voy a engrasarla un poco con este aceite lubricante y verás como va a ir como la seda.

 

Cada una de las anteriores variantes podríamos haberlas sustituido con unos «de puta madre» y ñas frases habrían ganado seguramente en fuerza aunque para el oído de algunos se habrían vulgarizado por completo.

 

Expresiones antónimas

 

Hay una locución adjetiva que se me viene rápidamente a la cabeza cuando pienso en expresar lo contrario de algo que es de puta madre. Se trata de «una puta mierda»:

Necesito un móvil nuevo cagando leches. El que tengo simplemente es una puta mierda»

 

  • Puta mierda.
  • Una mierda pinchada en un palo.
  • Pura basura.
  • No vale ni para tomar por el culo.
  • Como el culo.
  • Tralla.

 

En defensa de «de puta madre«





La RAE la califica a nuestra locución, como muchas otras extendidas locuciones, con la etiqueta de «vulgar».

Quiero decirte que si eres un estudiante de español no te amedrentes con semejante calificativo un tanto despectivo. Expresión vulgar hace referencia a lo que habla el vulgo y esto del vulgo en realidad somos todos.

Mi consejo es que tomes esta maravillosa locución adjetiva y la hagas parte de tu español activo: es hermosa da intensidad y veracidad a tu discurso y es hablada por todos.